Las claves de la interna política de FIFA y por qué Infantino retiró su proyecto
El ente regulador del fútbol mundial se ve atravesado por una crisis días después de que el presidente Gianni Infantino diera a conocer el proyecto de creación de la FFE (FIFA Forward Enterprise), un organismo destinado a la gestión comercial de las Copas del Mundo.
El pasado miércoles, la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) lanzó un comunicado en el que expresó su rechazo y repudio al proyecto. Afirmó que mientras siga en pie la idea, ninguna selección de Europa participará de campeonatos organizados por FIFA.
Esta amenaza está estrictamente ligada a disputas personales y políticas entre Gianni Infantino y Aleksander Ceferin (presidente de UEFA), según pudo saber Marca en Zona. Ambos se conocen desde hace tiempo, cuando Infantino se desempeñaba como Secretario General de UEFA, hasta que en febrero de 2016 asumió la presidencia de FIFA y unos meses más tarde el esloveno haría lo propio en UEFA.
El dirigente suizo afirma ser el responsable de que Ceferin haya llegado al cargo que ocupa hoy en día, y lo acusa de querer desestabilizar su gestión y postularse como candidato a presidente de FIFA. La relación entre ambos está totalmente rota sin posibilidades de reconciliación, y entre ambos intentan destruirse políticamente.
Estos roces salieron a la luz durante el Mundial 2026, con dos hechos puntuales: el 11 de junio la UEFA designó como árbitro de la Supercopa de Europa a Omar Abdulkadir Artan, el árbitro somalí que no pudo ingresar a Estados Unidos por cuestiones de visado. El 6 de julio, calificó de "incomprensible e injustificable" a la decisión de FIFA de suspender la sanción por tarjeta roja a Folarin Balogun, jugador de la selección estadounidense.
El proyecto de la FFE comprende la creación de una institución con fines de lucro que maneje la venta de entradas, derechos de transmisión, patrocinios y licencias de los Mundiales. FIFA está dispuesto a vender hasta el 20% a capitales privados, con una empresa vinculada a la familia de Donald Trump que pica en punta para quedárselo.
Durante la mañana del viernes, se pronunció al respecto Kevin Lamoure, director de operaciones de FIFA y tercera figura en la línea de mando. Dijo que el proyecto “es de una sola persona y no de la Federación” y que el personal fue “engañado” por Infantino. A las pocas horas, el asesor y mano derecha del presidente Carlos Cordeiro presentó su renuncia y afirmó que se trata de un “mal negocio para las federaciones y el futuro del fútbol”.
Según pudo confirmar Marca en Zona, ni Lamoure ni todos los funcionarios que responden a él estaban al tanto del plan de Infantino. El principal motivo del rechazo es que el suizo prometió entregar el 20% de la nueva FFE a la empresa Thrive Eternal, cuyo dueño es el hermano del yerno de Donald Trump.
El comunicado de la UEFA al respecto dice "Hay cosas demasiado importantes como para venderlas. La Copa del Mundo pertenece al fútbol. Siempre será así. Y mientras Europa tenga voz, jamás estará a la venta", y cuenta con el aval de las 55 federaciones de Europa.
Tanto la CONCACAF (Norteamérica y Caribe) como la AFC (Asia) respaldaron a UEFA e hicieron público su rechazo al proyecto, a pesar de que FIFA dijo que pretende seguir adelante con el proceso de consulta. Por su parte, CONMEBOL publicó un comunicado que apunta a “priorizar el fútbol”
El 19 de diciembre debería realizarse la votación del proyecto, de la que participarán las 211 asociaciones miembro. Mientras tanto, Infantino se ve atrapado en un conflicto que ya excede a sus disputas con UEFA y se volvió interno. Por la noche del viernes, confirmó que dará marcha atrás con la propuesta, a través de un comunicado en el que dice que "creó divisiones de una naturaleza que, sin importar el nivel de apoyo, no son parte del interés del objetivo planeado en primer lugar"
- por Manuel Ingenito